El repunte de la espiritualidad: Vivir nuestra propia vida

Después de leer el articulo llamado “No dejes que las pequeñas cosas te agobien…y todas las cosas son pequeñas”, de Javier Furlan (en AtinaChile), y los comentarios de los lectores, me acuerdo de lo que me pasó el año pasado, en donde pude encontrar nuevas perspectivas de vida y adquirir distinciones muy importantes.En este pequeño artículo, describo mi experiencia de encuentro con mi espiritualidad, algunos enlaces a libros maravillosos que han sido joyas encontradas en el camino.

Pero ¿por qué preocuparnos de estas cosas?, dirán muchos. Bueno, es claro que mucha gente en el mundo no haya caído en cuenta de que la espiritualidad es algo muy importante en la vida, aun cuando seas agnóstico o creyente (esto no tiene que ver con religión, necesariamente). Si no, pregúntenle a quien ha sufrido un golpe terrible y ve como literalmente ha pedido todo: nada más queda que el propio ser y la propia espiritualidad. No es mi caso, sin embargo no espero perderlo todo para darme cuenta recién de la importancia de la espiritualidad.

En general, yo vivía como flotando en una hoja de parra, arrastrado por el viento. A pesar de que, esa situación, es una de las más importantes enseñanzas que uno puede recibir: “el dejarse llevar por la vida, y no luchar en contra de ella”, yo no tenía la “conciencia” de esa idea: simplemente me dejaba llevar pues no tenía herramientas para hacer otra cosa, y peor aun, eso me llenaba de angustia.

Resulta que el año pasado tuve la suerte (el destino dirán algunos) de conocer más a una persona, y de poder, en ese encuentro, conocer sobre otras perspectivas maravillosas de la vida.

En ese momento, se creó en mi una gran nueva distinción, que me permitió recuperar el anclaje necesario para poder hacer de la vida un acto de uno mismo, es decir: “vivir nuestra propia vida”.

Así, me topé con un libro que me obligó a dejar de lado muchos prejuicios desarrollados y grabados en duro (como decimos los informáticos) en muchos años de existencia. Muchos años de cristianismo pobremente entendido, de una tiranía de la ciencia y la técnica (definidos a fuego en la enseñanza universitaria) y una cultura del miedo.

Así, el libro que, literalmente, me cambió mi percepción de la vida fue “El Poder del Ahora” de Eckhard Tolle (lo recomiendo de sobremanera). Luego de un entusiasmo que me duró meses, logré extraer las principales enseñanzas e incorporarlas a mi vida y, al mismo tiempo, no perder el entusiasmo inicial de aprender y de encontrar “lo que nos hace sentido” de otras culturas, y otras formas de ver el mundo.

Puede ser que muchos de los que lean estas líneas hallan o estén sufriendo, de alguna forma, las angustias de una vida vivida por los demás y no por uno mismo, y que su percepción rígida y pseudo-científica del mundo (que impera en nuestro hemisferio occidental), les impida recibir otros puntos de vista. Eso me pasó a mí. O tengan muchos otros motivos personales por los cuales no sienten que tienen las riendas de su vida.

Muchos creyentes dirán que la mejor respuesta a todas estas interrogantes está en Dios, y hasta ahí muy bien, completamente de acuerdo; pero cuando nos topamos en los elementos “que adornan” la fe y nos centramos en estos adornos y no en el mensaje básico, central y realmente importante, nos da la impresión de que los que piensan de manera diferente simplemente están condenados y nos alejamos de ellos o, en otros casos: el contacto que con ellos tenemos está impregnado de la presión de hacerles ver que la nuestra es la única verdad, y que ellos están equivocados si no la aceptan como suya.

Además del libro ya mencionado, recomiendo el podcast de nuestro amigo Luis Eduardo Bastia en “Registros Akásicos“; donde, de una manera más cómoda (a mi entender) para las mentes occidentales, se describen las filosofías orientales, y entre ellas el Budismo (en 3 capítulos). Recomiendo paciencia respecto a las referencias a temas que, pueden resultarles algo ajenos: como el esoterismo y el new-age. Cuando escuchen más los podcast de Luis Eduardo, podrán desterrar de su mente los conceptos de charlatanería y “llame-ya”. Gracias Luis Eduardo por tu podcast.

Centrado en la percepción del mundo según el budismo, pero muy bien filtrado respecto a lo más denso de los elementos filosóficos, el libro “El Arte de La Felicidad“, es otra joya que recomiendo, a quienes busquen nuevos horizontes. Conocerán lo más esencial, e importante del pensamiento budista.

Este texto originalmente era un comentario en el blog de Javier Furlan (en AtinaChile), pero debido a su extensión lo publico (también) en mis blogs.

Saludos a todos.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: