I. Tempora

Es asombroso cómo una ciudad, que más parece un pueblo pequeño, puede generar tal grado de bienestar a un alma errante.

Témpora, en la actualidad, era un pueblo ubicado más allá de los Montes del Sol Poniente, gran cadena montañosa que corre longitudinalmente de Norte a Sur, paralela a la costa occidental del mundo conocido. En aquella época todo lo ubicado entre el mar y los Montes del Sol Poniente era extraño y misterioso para las Gentes del Mundo, que en su mayoría vivía en el centro y sur. Evitaban el Oeste. El norte era un país eternamente helado y poco habitado, y el oriente, más allá de los Montes del Sol Naciente, era desconocido.

En tiempos remotos, desde el punto de vista de las Gentes del Mundo, mucho antes de la fundación de la mayoría de los pueblos y ciudades que se conocen hoy, existía una ruta que comunicaba a Témpora con las antiguas ciudades del Este. Era una ruta larga y zigzagueante, que corría junto al río Brem, entre lomas y quebradas. En aquellos tiempos Témpora era una ciudad grande, posiblemente la más importante en lo que en ese momento era el mundo conocido. Sin embargo, en el transcurso de las eras, las historias antiguas fueron olvidadas, las gentes cambiaron y hasta el mundo cambió a base de múltiples cataclismos.

Las épocas pasaron y con ellas miles de años. La que una vez fue la ciudad más grande fue azotada por terremotos y maremotos. Témpora fue reducida a un pueblo pequeño, entre un mar mucho más próximo y montes que fueron quebrados en múltiples puntos y salpicados de volcanes activos.

Gran parte de la ciudad quedó bajo el mar, y la parte más cercana a los montes fue abandonada a causa del peligro de los volcanes y derrumbes. En aquel lugar creció un bosque salpicado de ruinas de la antigua ciudad. Este bosque, con el transcurso del tiempo, fue llamado “Bosque de la Luz” debido a la separación del follaje producto de la presencia de las ruinas blancas, que a su vez no eran muy altas, y además debido al extraño color claro de las hojas de los árboles. El bosque resplandecía continuamente según la luz del sol.

El río Brem también cambió. En tiempos de la ciudad grande, caía apaciblemente desde los montes al mar, serpeando entre lomas suaves, y junto a él los hombres habían definido la ruta hacia las ciudades del Este. Después de los cataclismos la ruta se cerró y el río se llenó de saltos y rápidos. Se produjo un gran quiebre de los montes, justo en el centro de la cadena montañosa y el río cayó, generando la gran catarata del Brem, la más grande conocida.

Fue así como Témpora quedó convertida en un pequeño pueblo y separado del resto del mundo. Y de estos hechos hasta la época actual, han pasado miles de años para las Gentes del Mundo.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: